El gobierno del Reino Unido tiene previsto rebajar su objetivo sobre la cantidad de coches nuevos que deben venderse que sean vehículos eléctricos (VE).
Según la normativa vigente, el 80% de todos los coches nuevos vendidos en el Reino Unido deben ser eléctricos para 2030, pero los fabricantes de automóviles y los sindicatos llevan años presionando al gobierno para que reduzca este objetivo debido a la preocupación por los costes y el empleo.
Mientras tanto, los grupos ecologistas afirman que cualquier debilitamiento del objetivo pondrá en peligro las metas a largo plazo del Reino Unido en materia de electrificación y cambio climático.
El gobierno llevará a cabo una consulta sobre cuál debería ser el nuevo objetivo para 2030, lo que significa que podrían pasar meses antes de que se decida, pero se están considerando cifras que van desde el 50% hasta el 70%.
La política sobre la venta de vehículos eléctricos ha cambiado mucho a lo largo de los años.
La prohibición de la venta de vehículos nuevos de gasolina y diésel para 2030 fue anunciada por primera vez por el ex primer ministro Boris Johnson en 2020 y pospuesta hasta 2035 por Rishi Sunak cuando era primer ministro .
Junto con este cambio, Sunak introdujo objetivos graduales para las ventas de vehículos eléctricos en el Reino Unido, conocidos como el mandato de Vehículos de Cero Emisiones (ZEV, por sus siglas en inglés).
Según la normativa ZEV, el porcentaje de ventas de coches nuevos que deben ser eléctricos aumenta cada año. El objetivo era del 28 % para 2025, del 33 % para 2026, y así sucesivamente hasta alcanzar el 80 % en 2030.
