Análisis: Fernández disipa el pesimismo

El Chelsea emergió del caos y el descontento de los últimos días de Liam Rosenior al mando en Stamford Bridge, creando la oportunidad de salvar una temporada turbulenta con un título.

Rosenior se marchó tras una racha de cinco derrotas en liga sin marcar un gol, algo que no ocurría con el Chelsea desde 1912.

Y la mala racha del Chelsea quedó patente cuando Enzo Fernández llegó en el momento justo para rematar de cabeza y batir al portero del Leeds United, Lucas Perri. Así se puso fin a una racha de 498 minutos sin marcar contra equipos de la Premier League en todas las competiciones.

Como suele ocurrir, la marcha de un entrenador que parecía haber perdido la confianza de sus jugadores impulsó al Chelsea a la acción con una actuación mucho mejor, aunque no precisamente brillante.

El portero Robert Sánchez, objeto de numerosas críticas en los últimos meses, se erigió como una figura clave con esas paradas cruciales ante disparos de Brenden Aaronson y Anton Stach.

Pero el héroe del partido y el jugador más destacado del encuentro fue Fernández, quien también estuvo en el centro de la polémica durante el mandato de Rosenior cuando recibió una sanción interna de dos partidos por hablar públicamente sobre un posible traspaso al Real Madrid.

Tras el pitido final, recibió los aplausos de los jubilosos seguidores del Chelsea, y las nubes oscuras que los habían estado amenazando se disiparon, al menos por ese día.