Tres periodistas libaneses murieron el sábado en un ataque selectivo israelí en el sur del Líbano, según informaron sus empleadores.
Según informaron las cadenas, Ali Shoeib, reportero de la cadena Al Manar TV, afiliada a Hezbolá, fue asesinado en la ciudad de Jezzine junto con la reportera Fatima Ftouni y su hermano, el camarógrafo Mohamed Ftouni, ambos del canal Al Mayadeen.
Según los informes, el impacto alcanzó el coche de los periodistas poco antes del mediodía, hora local (10:00 GMT).
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron la muerte de Shoeib, a quien describieron como un «terrorista» perteneciente a la Fuerza Radwan, la unidad de élite de Hezbolá, respaldada por Irán, que había «operado durante años bajo la apariencia de periodista».
Según el comunicado, había trabajado para «revelar la ubicación de los soldados de las FDI que operan en el sur del Líbano y a lo largo de la frontera», incluso durante los combates actuales, y había utilizado su cargo «para difundir material propagandístico de Hezbolá».
Las Fuerzas de Defensa de Israel no aportaron pruebas que respaldaran su afirmación de que Shoeib tuviera un papel militar. Tampoco hicieron comentarios sobre las muertes de Fátima ni de Mohamed Ftouni.
Hezbolá denunció la huelga como un «ataque criminal deliberado contra periodistas».
«Las falsas afirmaciones del enemigo no son más que una expresión de su debilidad y fragilidad, y un intento desesperado por eludir la responsabilidad por este crimen», dijo el grupo en un comunicado en Telegram.
