La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha elevado el nivel de riesgo para la salud pública derivado del actual brote de ébola en la República Democrática del Congo de «alto» a «muy alto».
En una actualización publicada el viernes, el director general de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, también afirmó que el riesgo en la región más amplia de África era «alto», pero que seguía siendo «bajo» a nivel mundial.
La rara variante del virus del Ébola, conocida como Bundibugyo, no tiene vacuna probada y causa la muerte de aproximadamente un tercio de los infectados. Hasta el momento, el brote, centrado en la República Democrática del Congo, ha provocado 177 muertes sospechosas y 750 casos sospechosos.
Esto se produce mientras científicos de la Universidad de Oxford en el Reino Unido están desarrollando una nueva vacuna que podría estar lista para ensayos clínicos en un plazo de dos a tres meses.
No hay garantías de que la vacuna resulte eficaz y se necesitarán investigaciones en animales y ensayos en personas para saber si lo será.
También se está desarrollando otra vacuna experimental independiente contra el Bundibugyo, pero se prevé que cualquier dosis tardará entre seis y nueve meses en estar lista para su prueba.
En la rueda de prensa celebrada el viernes en Ginebra, Tedros declaró: «Estamos revisando nuestra evaluación de riesgos, situándola en un nivel muy alto a nivel nacional, alto a nivel regional y bajo a nivel mundial».
Dijo que «hasta el momento se han confirmado 82 casos en la RDC, con siete muertes confirmadas».
