En Hungría se está celebrando una sesión parlamentaria para la juramentación de Péter Magyar como primer ministro, casi un mes después de la victoria electoral que puso fin a 16 años de gobierno de Viktor Orbán.
El partido Tisza de Magyar cuenta con 141 escaños de los 199 del nuevo parlamento, frente a ninguno, resultado de haber sido fundado hace tan solo dos años.
Se espera que decenas de miles de personas participen en una «celebración de la libertad y la democracia» frente al Parlamento en Budapest, a orillas del Danubio. Magyar ha instado a los húngaros a cruzar el «portal del cambio de régimen».
El partido Fidesz de Orbán se desmoronó, pasando de 135 a 52 escaños, y muestra signos de implosión.
Él y otras figuras clave del partido han decidido no ocupar sus escaños en el parlamento , y su futuro político es incierto, más allá de un vago compromiso de «reconstruir la parte nacional».
Cada día surgen nuevas revelaciones o acusaciones de corrupción contra un partido que ha gobernado Hungría prácticamente sin oposición desde 2010. Magyar ha prometido un «cambio de sistema», así como un cambio de gobierno.
Se desconoce si Orbán asistirá a la sesión inaugural del parlamento del sábado, aunque sea como simple invitado.
