Desafíos diplomáticos que enfrenta King en su visita a Estados Unidos.

Las visitas de Estado pueden ser incómodas, alegres, tensas y unificadoras, todo en el espacio de tan solo unos días.

Es probable que la visita del rey Carlos III y la reina Camila a Estados Unidos el próximo mes esté marcada por todos estos acontecimientos.

La planificación del viaje ha llevado meses, con decisiones sobre fechas y lugares tomadas por el Palacio de Buckingham, el Ministerio de Asuntos Exteriores, la administración Trump y la Embajada del Reino Unido en Washington, cuyo nuevo embajador es Sir Christian Turner. No es tarea fácil acertar, ya que hay muchos actores involucrados con opiniones diferentes.

Pero las fechas y los lugares no han sido el mayor problema; el ambiente que reina en la alianza transatlántica ha sido el factor determinante.

Esa relación especial ya no se siente tan especial ahora mismo.

El rey será enviado a Estados Unidos entre el 27 y el 30 de abril para infundir algo de magia real en un presidente que es monárquico y que parece ablandarse ante la pompa y la ceremonia.

Y el Rey tendrá que esforzarse mucho para lograr que el Presidente Donald Trump vea con mejores ojos al Reino Unido y a su gobierno.